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Viviendo en Krishna

Vivo en Krishna cottage, es oficialmente un hotel, pero para mi tiene cara de vecindad. Son 3 pisos de concreto con un pequeño espacio para pasto al centro de donde sobresalen dos palmeras. Hay alrededor de 28 habitaciones, cada una provista con una cama King size, un colchón casi hecho para faquires de lo delgado que es, un baño en cuyo excusado encuentras un mecanismo de limpieza muy interesante, abres una llave mientras estas sentado en tus asuntos en el WC y sale por detrás agua, para evitar llegar a detalles grotescos digamos que el papel higiénico es poco necesitado. A la salida del baño un pequeño mueble para poner tu ropa. Junto a mi cama tengo un buró en donde pongo los 3 libros que leo de manera simultánea y la libreta de los pendientes de Fetish, mis lentes, mi paladar, mis aretes, pulseras, tapones de orejas y mi teléfono cuya única función es despertador y en las contadas veces que me acuerdo de llevarlo a mi paseo vespertino, cámara de bolsillo.

En la recepción atiende un hombre de unos 30 años con la cabeza rapada, solo tiene al nivel de la coronilla un mechón de cabellos negros, debo preguntar a qué se debe ese singular corte.

A la vuelta está la otra vecindad, no cabemos todos en un solo hotel, y nos acomodaron en dos, somos de 20 diferentes nacionalidades aproximadamente, yo soy la única latina. El promedio de edad debe ser 28 años y las razones por las que cada uno está aquí son diferentes, pero es sobre todo el deseo de profundizar la práctica de yoga.

Estoy inscrita en un programa de 500 horas que se divide en dos etapas, un curso de 200 horas que es en el que estoy ahorita, y otro de 300 que empieza a mediados de marzo. La mayoría de mis compañeros solo tomarán las 200 horas, de todos los que somos, solo nueve nos quedamos a la certificación completa, incluida una simpática pareja de esposos británico-canadienses locochones recién treintañeros que se hospedan en el cuarto de enfrente.

Despertamos aprox. a las 6 de la mañana, a las 6:30 hay que estar abajo tomando té herbal, todo mundo con su cara de ¡ No me quería levantar! sentado en la cafetería con los oufits mas fodongos que existen, al principio yo me despertaba 5:50 por el jet lag, meditaba, me cambiaba y muy mona bajaba, toda esta semana me he levantado 6:20 or so y bajo con el amohadazo, aguuusto, suaveson, total, aquí venimos a todo menos a andar coqueteando y 15 minutos después empieza la limpieza nasal que se llama Neti, introducimos por una fosa nasal agua tibia y tiene que salir por la otra fosa nasal, una cosa uffff ver a los compañeros sacando mocos al lado de uno y bueno, ellos también se han de echar su taco de ojo cuando algún líquido me sale por la nariz. Posterior a la introducción y salida del líquido eso hacemos respiraciones que nos permiten deshacernos de las impurezas.

A las 7 de la mañana es la clase de asanas, meditación y pranayama, primero cantamos mantras y hacemos minutos de meditación, posterior, pranayama que es el control de la respiración y después vienen los ejercicios de calentamiento para llegar a las asanas (posturas). Después de los ejercicios que de a poco van aumentando su dificultad (después de dos semanas aún son muy sencillos) terminamos haciendo un poco de meditación.

A las 9:30 está lista en la cafetería, que compartimos las dos vecindades, el desayuno que al igual que todos los alimentos se sirve estilo buffett, consiste invariablemente en papaya, sandía, chicos, plátano, mandarina (yay) y algún adicional que va variando, por ejemplo lunes arroz, martes pan tostado, miércoles, arroz con otra cosa y así sucesivamente y el highlight es un té de limón con jengibre que cuando lo tomo demasiado caliente me da hipo, sin falla, un trago, hipo, el té lo sirven en las tres comidas y es muy cotizado y muy rico.

A las 10:30 empieza la clase de Filosofía y después anatomía y fisonomía, las clases y las asanas se imparten en el mismo salón que está justo arriba de mi cuarto, (yo estoy en el tercer piso), el salón tiene grandes ventanales por donde vemos el amanecer y el atardecer mientras hacemos las posturas. Asanas y meditación es sobre nuestros mats, mientras que las clases son sentados en almohadones desperdigados por el salón según la comodidad y visibilidad de cada uno.

Me encanta la clase de filosofía, todos los días aprendo cosas increíbles que me cambian la percepción y me hacen entender más claramente tantas cosas de mi misma.

Terminamos las clases a las 12:30 supuestamente pero Roshan, nuestro profesor y dueño de la escuela pide 10 minutos más para cerrar el tema y felizmente le regalamos 15. Sus clases son súper interesantes.

El lunch está listo a la 1 de la tarde, cuando bajo siempre hay ya una fila enorme para poder servirse, es curioso, pero todo el tiempo tenemos hambre, puedes servirte las raciones que quieras, pero el hambre no se acaba. Para el lunch tenemos vegetales crudos, vegetales al vapor, un guisado con lentejas o frijoles o chicharos o garbanzos, arroz y té de jengibre. Hoy me apuré y fui la primera en la fila.

De 2 a 4 de la tarde es el tiempo de autoestudio que la gente ocupa o para autoestudio, ir por un chai, conocer la ciudad, dormir, reposar, o chismear en el café de la esquina de temas vistos en clase casi siempre o repasar las miles de cosas que nos dan de información. Hoy leí un rato de la historia de India, ¿Sabían ustedes que Gandhi estuvo en Sudáfrica en donde empezó su labor como generador de paz y justicia antes de hacerlo en India? Yo no sabía.

4:30 y estamos EN clase vespertina de asanas, y la mecánica es la misma que en la matutina y la duración es igual de dos horas. Desde las 4 hay gente en el salón jugando un poco al circo chino de Pequín, haciendo sus posturas mas acá y dandose unos trancazos mas allá. Es divertido, compartirmos tips, unos ayudan a los otros, algunos mas solo llegan temprano para meditar o para apartar lugar. En esta clase el cuerpo ya esta mas calientito y siempre es mas fluída, sin embargo la de la mañana a mi me sabe mas rica.

A las 7 se sirve la cena,  sopa de diferentes sabores, ayer fue de piña por ejemplo, algún guisado con vegetales hervidos, el lunes una cosa feísima con espinaca y chapati para acompañarlo, y un guisado dulce, que normalmente es fideos con leche y azúcar o algo así y té de jengibre, el miércoles pasado el postre fue pudin de zanahoria, casi igual al que me preparaba tía Dolly en Delhi, ufff, ya le dije al cocinero que me gustó, ojala lo sirvan pronto de nuevo, porque hoy fue miércoles y no lo sirvió, me aseguré de que al entregarle la charola sintiera mi ira, (siempre me agacho y digo gracias en español, ahora solo me agaché y le dije gracias re quedito y lo castigué con el látigo de no sonreirle jajaja, yo quería pudíiiiin)

Se supone que a partir de esta semana se espera silencio a partir de las 6:30 de la tarde, sin embargo no se ha cumplido, todo mundo platica en las mesas. Tengo un amigo de Canadá Shawn, no puedo parar de reír cuando estoy con él, tenemos propuesto sentarnos un día de estos en la mesa de silencio (hay una mesa especial para la gente que está guardando silencio y no quiere ser molestada), pero difícilmente veo que lo logremos juntos, yo lo hice ayer de la cena al desayauno. Shawn es un hombre espectacular, bellísimo, agradable, simpático, una persona hermosa, aunque él es dulce con todos creo que tenemos una química especial. Tiene outfits estrafalarios y siempre está guapo y perfumado, hoy a la hora del lunch mientras yo seguía con mi cara de sandwich aplastado el llegó con unos shorts verdes y una playera rosita recién bañado, según me platica conoció Acapulco en los 80´s cuando vivía la vida loca. En la cena de hoy le propuse matrimonio a cambio de que me compre unos aretes de rubís y diamantes INCREÍBLES que vi hoy en una joyería, le prometí 10 burros como dote, el aceptó jajajaja, aunque me hubiera pedido 20, los aretes eran ¡preciosos!. Es como estar en internado, con las clases, la cafetería y todo y es agradable compartir tantas cosas y a la vez nada con gente que probablemente nunca vuelva a ver en mi vida.. La energía es algo que se percibe casi tangiblemente. Personas con antecedentes tan diversos, con crianzas distintas, de edades dispares pero con una vibra padrísima. 

Llevamos tres días sumamente fríos, yo uso 4 capas de ropa arriba y dos abajo, lo que dificulta que me doble en algunas posturas, pero sino, me congelo y tuve que comprar un sleeping bag porque con tres cobijas no la armaba con mi exageración y síndrome de los pies helados, así que ahora duermo calientita como un feliz capullo. La mitad de los compañeros tienen resfriados o tos pero se espera que el clima mejore en los siguientes días. Más o menos 4 han tenido episodios de diarrea e infecciones estomacales que los han dejado 4 kilos abajo después de 2 días y el miedo por insalubridad de los alimentos en la calle es alarmante, han de ser europeos al fin, yo me encontré ayer un gusanito rojo en un chico y me pareció algo casi normal ¿no? Ya me había pasado cuando trabajé en Procter y nadie murió, espero que sea este un caso similar.

Está siendo un proceso interesante con los altibajos que el esfuerzo emocional y físico que esto implica ha traído, llevo como dos semanas aquí, aprendiendo, relajándome, entendiéndome.

Son las 8:30 de la noche aquí y me dispongo a dormir, estoy adolorida de muchos lados y con un cosquilleo en la garganta que me tiene preocupada… 

Un beso pues

 Clo

 

4 thoughts on “Viviendo en Krishna

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