El Blog

¿Y si al brincar me caigo?

Estamos tan cerca de que algo nos suceda, tan cerca, tan cerca, que lo puedo ver subir como enredadera entre mis piernas, florecer por mi cintura y dar frutos en mi cabeza.

Veo los noticieros y las posibilidades son buenas, el pronóstico prevee días soleados, habrá lluvias es seguro y probables tornados, pero también brisa suave y fresca.

Y cuando tus hojas me acarician tiernamente, el pánico me llena y me vuelvo loca de repente, asustada las corto, las marchito, las lanzo a la maleza.

Volteo y veo mi hermoso universo, nuevo, limpio, recién construido y me aterra perder todo esto que yo sólita hice, que es únicamente mío.

Pensarte, saberte lejos, en un lugar con otras palabras, en otro pedazo de tierra le da a mi corazón la ceguera que de un tiempo para a acá lo mantiene en esta calma tan sabrosa y placentera.

Me recuerdo hace no tanto con las palpitaciones jugando carreras, queriendo de forma absurda y mezquina, de manera intensa, desequilibrada, completamente incompleta, pero en tu boca encuentro certeza y en tus manos dulzura y paciencia.

Desde mi orilla te veo, del otro lado, pensando en viajes, soñando también en otros idiomas, tocando tu guitarra para que me duerma con alegres notas, aceptándome, queriendo estar conmigo y mi locura eterna. Y sonrío.

Para llegar a ti me hace falta un salto inmenso y tengo miedo, me asusta caer y romperme de nuevo.

He saltado antes y el resultado fue confuso y doloroso ya lo sabes.

Todos atrás vitorean, cantan, me animan a que lo haga, mi regreso a la cima ha sido lento, pero con confianza me piden que no tema.

Te miro calmo pero no me ofreces tu mano, atento me observas y se que tu también te estas arriesgando.

Desgastada, desesperada, grito a ver quién me contesta ¿y si al brincar me caigo?

Sincero respondes , ¿Y si al lanzarte vuelas?

CLO

IMG_1406

*Foto: Uyuni, Bolivia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *