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El pasto en mi jardín.

Y me encuentro de nuevo en el camino, había decidido dejar por un rato las andadas y estacionarme por un año en DF, esa fue la decisión tomada después de que no sabia si girar a la derecha o a la izquierda pero la vida como siempre tiene un plan distinto.

Hablé con una de mis amigas mas amadas para despedirme y a manera de broma me dijo que me tenía mucha envidia por lo mucho que viajo, yo le contesté que era yo la que sentía envidia de su vida estable y tranquila.

Y no pude evitar preguntarme, ¿Alguna vez somos felices con lo que tenemos? ¿Cuántas veces nos comparamos con otros y deseamos partes de su vida incluso sin ser capaces de admitirlo?
¿Que tan a menudo creemos que el pasto que crece en el jardín vecino es mas verde que el nuestro?

Yo puedo hablar solo por mi diciendo que gracias a la maravillosa aportación de las estupidas y sensuales redes sociales, más en el pasado, he tenido este tipo de pensamientos que miran enfrente y dicen, yo quiero eso.

Confieso por ejemplo que me encantaba ver las fotos que subían dos amigas de fb, las veía y pensaba que yo quería para mi algo como algunos pedazos de la vida que ellas vendían en internet.

Las dos publicaban fotos de viajes y le gritaban al mundo lo felices que eran con sus parejas, hombres guapos e interesantes, fotos y fotos de miel y lugares espectaculares y triste y extrañamente ahora las dos están divorciadas.
Tuve por casualidad un closeup a la vida de una de ellas y descubrí el detrás de cámaras y nada era en realidad lo que parecía y desde entonces dejé de envidiar o de comprar lo que en los escaparates de las redes sociales se muestra que tan puede ser verdad como solo un teatro montado.

Estoy embarazada y quisiera tener la libertad que mi amiga fulana que hace lo que quiere.

Estoy soltera y me encantaría poder tener un novio como el de sutana que en las fotos se ve que la adora.

Quisiera un carro como el de mi vecino.

Ojalá pudiera ponerme ropa como la de mengano.

¿Porque mi marido no me escribe como a chuchita?

¿Por que yo no viajo tanto?

Quisiera lo que tiene el o ella o los dos juntos y entonces por estar viendo a todos lados dejamos de valorar lo que hay dentro y no vemos que tenemos acceso a un centímetro de la vida de los demás y no sabemos lo que hay realmente detrás.

En este momento (en mis días buenos obvio) veo las cosas diferentes y observándome en mi propio espejo me doy cuenta de lo que comparto y lo que dejo que los demás vean de mi vida y escribo esto hoy como compromiso personal de ser real, de ser honesta y sobre todo de mostrar a quien me lea un descubrimiento espectacular.

No hay vida perfecta, a todos nos va bien y a veces no tanto, somos felices y otras lloramos, olemos feo, amanecemos con lagañas, nos ponemos de malas, tendemos a ser groseros, nos hartamos de nuestra chamba, añoramos los días en los que éramos niños y nada mas que ser feliz importaba, nos lastiman y lastimamos, cerramos círculos y empezamos nuevos, nuestros proyectos de vida se caen y ni modo, con pena o dolor iniciamos otra vez; pero a la mayoría no nos gusta hablar de eso y dejamos a los otros ver sólo lo bonito.

Yo tengo una vida increíble, es verdad, porque de poco tiempo para acá me la he trazado yo solita y con miedo y a trompicones pero he luchado por lo que quiero agarrándome los chones, inventando caminos y perdiéndome pero honestamente, desde el fondo de mi corazón, estoy viviendo algo mucho más espectacular de lo que hace poco creí que existía. Ya no miro hacia afuera ni me comparo ni envidio, mejor uso mi tiempo para definir las metas y trabajar en ellas. Si quiero algo poco a poco me lo cumplo, pero no todo es positivo y feliz y rosa.

Soy una persona ansiosa y demasiado acelerada para mi propio bien, me desespero con facilidad y me frustro y la idea de no sentirme satisfecha, exitosa y segura de estar explotando mi potencial me asusta.
Casi siempre soy feliz y alegre pero si me atonto puedo ser negativa y llenarme de pánico y empiezo a sobreanalizar las cosas y entonces tengo que hacer llamadas urgentes a mi hermana o mi mamá o medito o hago yoga o me pongo a chillar.

Viajo, no se si mucho o poco pero viajo a veces mas por necesidad que por deseo. No me quejo y lo agradezco pero a veces me canso. La vida me ha enseñado que mis únicas raíces son mi familia y que al único lugar al que realmente pertenezco es a mi misma aunque ansío algún día ser parte de algo mas.

Soy ayuteca pero me siento de todos lados y veces me dedespero de eso, de que me falten anclas y razones y motivos para quedarme y me tengo que recordar a mi misma que eso también puede ser una bendición.
Paso la mayor parte de año en el D.F y es el lugar en donde menos apego tengo, me gustaría tener una comunidad mas grande, mas amigos, gente con la que compartir cachos de mi vida o intereses, con quien ir a patinar los domingos. Si, a veces me siento sola.

Por primera vez puedo decir que estoy completa, que no me hacen falta pedazos, que tengo una vida que es mía, que no me la regalo una pareja ni nadie mas, todo lo que hay en ella es mío, libre de codependencia pero eso lo logré con tiempo, mucha fuerza de voluntad y a bola de caídas, lagrimas y sentones.

Hay días que me imagino tan pero tan bonita que me tomo selfies y selfies y me creo la reina de la primavera pero la autoestima también me traiciona, los viajes me suben de peso y siempre que vuelvo de alguno largo termino chillando en algún punto con mi papa consolándome y abrazándome (ya sé, ¡que pena y que risa también!).

Tengo una personalidad fuerte, un poco intimidante para algunos y eso me preocupaba, ahora ya no me interesan los hombres que se dejan intimidar tan fácil y aunque me estresa a veces pensar que no existe el compañero para mi también me obligo a pensar que no me voy a conformar con lo que sea solo por no quedarme sola.

Todo mundo piensa que soy súper sociable pero la verdad soy algo tímida y me cuesta trabajo romper el hielo y cuando me pongo nerviosa soy imprudente, muy imprudente.

No he aprendido aun a querer en calma y todo lo que siento es con el neurotismo de una vida que entiendo verdaderamente excepcional y con fecha de caducidad. Considerada en el lenguaje actual como intensa.

Soy extremadamente leal, compañera para las buenas y las malas y loca y difícil de entender y complicada. Me emocionan los detalles más chiquitos y odio como nada las palabas y promesas que no se cumplen y sobre todo las mentiras.

Me gustan tantas cosas que aun no se cual es mi verdadera pasión y decidí entonces que descubrirla fuera mi pasión en la vida, se escucha padre pero quien se identifica con esto sabe que puede ser frustrante, a veces pareciera que todo mundo supiera perfectamente el camino que sigue menos yo.

Me paso de cursi.

Me cuesta cerrar ciclos, no se decir adiós si no es chillando.

Todos los días me descubro e intento aceptarme y quererme con lo que va apareciendo al pasito, entendiéndome sin juzgarme tan duramente y dándome chance de equivocarme, regarla, resbalarme y con calma levantarme.

Estoy viviendo todos los días sin decir mentiras ni echarme flores, la vida que yo quiero, eligiendo mis pasos a veces cuidadosamente y otras así nomas como llegan, pero sintiéndome empoderada y la única escritora de mi destino y eso es lo que ha hecho del último año el mejor de los 28 que llevo en este planeta.
Si algo no me gusta me muevo, si quiero algo lo persigo y si no lo consigo entiendo que es para mi propio bien (la verdad no a la primera, pero a la larga lo entiendo) y cuando logro lo que quiero lo disfruto sabiendo que también se ha de terminar.
Esta es MI vida, la única, y saberlo y sentirme responsable es lo que me da la libertad y la satisfacción que no conocía y que tanto me ha gustado y es esto lo que me ha ayudado a dejar de compararme y envidiar, sentirme la dueña de mi vida, capaz de TODO lo que yo quiera.

Si miramos hacia adentro vamos a ver todas esas cualidades chiquitas y grandes que hacen de nosotros personas dignas de consumir oxigeno en este planeta. Seres únicos e irrepetibles que no necesitan envidiarle nada a nadie. Si sientes que tu vida no es interesante deja de estarte comparando con el de enfrente y mejor usa el tiempo para hacerla interesante.

Aceptemos lo que somos con todos los colores y dobleces y pequeños rayones que podemos tener que al final de cuentas, de verdad, todos estamos igual porque aunque fotos vemos, inboxes y retoques no sabemos.

Clo

*subí una foto de mi parada de manos en central Park, esto es lo que no publiqué y no luce tan lindo. La caída.

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2 thoughts on “El pasto en mi jardín.

  1. Pfff me encantó. Ya tenía tiempo que quería leer este artículo y no pude haberlo hecho en mejor momento. Gracias Clo por tan bonito mensaje

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