El Blog

Seamos mujeres no alacranas.

Hay una creencia de que un grupo de alacranes jamás podrá salir de un frasquito de vidrio porque antes de que uno pueda lograrlo, terminarán todos despedazándose. A veces cuando nos veo tengo la impresión de que eso somos. Alacranas, ventajosas, envidiosas, criticonas y traidoras.

Alacranas que escupimos en el mismísimo ombligo de Eva y la madre tierra juntas, renegamos de lo que somos y personalmente a veces me avergüenzo de ser parte de un grupo que no tiene ética, ni respeto y mucho menos hermandad por las de su género.

Nos quejamos todo el tiempo de la inequidad y de la falta de oportunidades para las mujeres, de la violencia y abuso, de la lucha que se libra allá afuera por defender nuestros derechos, sin darnos cuenta de que la lucha es entre nosotras mismas. De que la pelea real la libramos contra otras mujeres hasta acabarnos.

A la prima de mi amiga le fueron infiel y le informó a su entonces suegra lo sucedido, ella con honesta compasión y cariño le contestó “todos los hombres ponen el cuerno, pero no puedo creer que cayera tan bajo enredándose con ella, seguro fue ella la que lo atrapó”

La hija del vecino, una mujer inteligente, guapa, con buenos y caros gustos y los mejores refinamientos sociales se casó con un hombre que después le pidió el divorcio. Al poco tiempo ella publicó una imagen que decía que le sorprendía como algunos hombres habiendo probado el mejor vino (osea ella) se conformaban con una cerveza (osea la persona con la que ahora salía su ex esposo) y las amigas como buen séquito de fieles borregas (porque a veces eso tenemos que ser las amigas) la llenaron de elogios confirmando que tenía la razón del mundo al publicar algo así.

No puedo precisar la cantidad de veces que yo misma o mujeres alrededor mío se ha expresado de una manera tan brutal de otra, como si entre nosotras no hubiera nada en común.

Obviamente se embarazó para atraparlo.
Manejas como vieja.
Es una facilota.
Ha de ser anorexica.
Seguro no fue ni a la universidad.
Puedes conseguirte algo mejor.
Mírala, te conformaste con muy poco.
Pues con bubbies quien no.
Es una Naca.
Mira como se viste, así quien la va a tomar en serio.
Se acuesta con su jefe por eso ha crecido tan rápido.
Es una puta.

Me llena de tristeza saber que somos nosotras las que educamos machos, las que alimentamos una sociedad llena de prejuicios que mutila y desempluma nuestras alas.

Estoy segura de que en algún momento todas nos llenamos la boca mostrando pequeños asomos de feminismo y decimos que el rol de la mujer tiene que cambiar, pero para que ese rol cambie, tenemos que cambiar primero nosotras.

Revisémos nuestro discurso y nuestro comportamiento y analicemos lo que día a día hacemos, ¿somos congruentes o ignorantes o más bien disfrazamos bien nuestra hipocresía?

Analicemos lo que somos que nos condena como género y veamos si estamos aportando para mejorar nuestra situación o sólo contribuimos a empeorarla.
Observémonos detenidamente y nos daremos cuenta de una gran cantidad de actitudes misóginas y machistas que ejercemos todos los días con algo tan básico y letal como la forma en que nos expresamos, con nuestro lenguaje.

Somos nosotras las que nos ponemos obstáculos en el trabajo, las que nos andamos quitando al novio o al marido,  las que iniciamos los chismes, las que hablamos mal, las que criticamos, las que sobajamos, las que nos burlamos, las que nos damos el valor y también la que nos lo quitamos.

También son mujeres las que nos traen al mundo, las que nos enseñan a conocernos, a manejar nuestras emociones, a amamantar, son mujeres a las que les confesamos los sinsabores y decepciones de la vida, son también mujeres las que nos apoyan y dan la cara por nosotras, las que cuidan nuestros intereses, las que remiendan las esperanzas rotas y las que mejor podrán entendernos.

En los últimos años han sido en mujeres principalmente en donde he encontrado crecimiento, consuelo y entendimiento, fue con mujeres con quien empecé mi restauración y en donde pude encontrar las palabras que ayudaron a sanar a mi corazón y a construirme de nuevo. Mujeres inspiradoras, increíbles, buenas, asombrosamente fuertes, luchadoras, comprometidas.

Este mensaje es para la abuela que piensa que una mujer promiscua vale menos, para las hermanas que aseguran que su cuñada se embarazó para atrapar a su hermano, para la novia que ofende en redes sociales a las que según ella le coquetean a su novio, para la suegra que piensa que todos los hombres son infieles pero es culpa de las mujeres, para el grupo de amigas que inician chismes de quien no les cae bien, para lasque se ponen el pie en el trabajo para que la otra no avance, para las que piensan en las divorciadas como platos de segunda mesa, para las madres que no protegen a sus hijas o a sus nueras, para la que traicionó a otra metiéndose con su novio o marido consciente de que él tenía una relación, para las concuñas envidiosas y venenosas que inician una guerra estúpida e innecesaria, para las ex novias o ex esposas que con el ego adolorido intentan denigrar a las que ocupan su lugar, para las nuevas novias o segundas esposas que por inseguras se sobajan a pelearse directa o indirectamente por un hombre como si fueran animales. Para las que piensan que el hombre casado o con compromiso sabe más bueno y son colaboradoras de un ciclo de mentiras. Para las que justifican los medios con tal de conseguir lo que quieren. Para ti que me lees y también para mí, para que las emociones no nos alcancen y no nos empañen las convicciones, para todas.

Construyamos un nuevo sistema de pensamiento en donde sin hacernos las mártires seamos más comprensivas, en donde en lugar de hablar a las espaldas digamos de frente palabras honestas que nos ayuden a mejorar, en donde seamos escaleras, pirámides humanas ayudándonos a llegar a la cima, en donde no les demos pretextos a los hombres para serle infiel a otra, en donde no seamos co-responsables de hogares y corazones rotos, en donde las palabras que salgan de nuestra boca estén libres de ponzoña, en donde de manera consiente construyamos una existencia más justa.

Respetemos en nosotras mismas lo que somos y lo que decidimos para nuestra vida y exijamos el mismo respeto para la manera en que deciden vivir su vida las demás. Olvidémonos de usar la palabra puta o zorra como ofensa. No saquemos nuestras inseguridades lastimando a la de enfrente. Hagamos un mundo en el que nos sintamos cuidadas y protegidas. Un mundo en el que nos ayudemos y abramos puertas para las siguientes generaciones.

Cuestionemos nuestras creencias actuales, esas que la sociedad y nuestros padres nos impusieron y fabriquemos credos más equitativos, de más inclusión y más compasión hacia cada una.

Porque sólo con cimientos firmes desde adentro, como un frente unido, podremos luchar por nuestros sueños afuera.

Honremos lo que significa ser mujer, que va mucho más allá de la imagen de coquetería y fragilidad que nos han inculcado, no nos traguemos el discurso de que sólo somos figuras decorativas que sirven para tener sexo y usar ropa bonita, no aceptemos el cuento de que conseguir marido y reproducirnos es una competencia a muerte y nuestra única función, no somos muñecas quebradizas y tontas, no estamos aquí para atropellarnos, no estamos para servir de entretenimiento y compañía a nadie ni para andar atrapando hombres como hembras en celo, estamos aquí para ayudarnos como compañeras, como hermanas, para crecer y trascender y compartir con el mundo nuestro talento cualquiera que este sea. Somos seres creadores, con esencia propia y un propósito de vida individual. Somos inteligentes, interesantes, valientes, guerreras, luchonas e inmensamente fuertes. Somos mujeres.

Seamos mujeres, no alacranas.

Clo.

“El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos”.

Simone de Beauvoir

*Novia, India 2014.
IMG_8181 (1)

19 thoughts on “Seamos mujeres no alacranas.

  1. Yo creo que toda mujer es como Clo…Aunque no lo creamos todas tenemos algo de Todo…Locas, bipolares, ilusa, sonadoras etc.etc…Yo….se que toda mujer tenemos todo lo que Clo dice….Por lo menos yo si soy cristiana pero comparto todos defectos de Clo…..

    1. Somos mas parecidas de lo que creemos, aun en nuestra individualidad y siendo únicas tenemos mas características que nos unen que aquellas que nos separan. Un abrazo grande y gracias por ser parte de esto.

      1. pienso igual que tu, a veces me enoja tanto ver en los medios de comunicación a mujeres objeto que se ríen de como se las observa de tontas descerebradas, o escuchar a otra tratando de maraca a otra, o ver como los hombres tratan como si nada a las mujeres de locas, brujas, y suben videos de mujeres mostrando su cuerpo! horrible situación! 🙁

        1. Hola geri, tienes razón. Lo único bueno de las cosas que destruimos por ignorantes es que esta en nosotros poder cambiarlo. Una abrazo hasta donde te encuentres.

    1. Gracias a ti laura por leerme y comentar. Creo que somos más fuertes unidas y aceptándonos. La vida de por sí ya es complicada, estamos aquí todos juntos para hacerla más feliz y llevadera. Un abrazo grande.

    1. Ernesto, ahora nuestros blogs de siguen 🙂 que alegría !! Gracias a ti por compartirlo, tienes razón, pero todos los días podemos ser diferentes! Un abrazo

  2. Hombres o mujeres inmersks en historias cotidianas que le dan sabor a nuestras vidas, lo importante es el respeto mutuo y evitar la descalificación y para que las cosas pasen se necesita de dos porque uno solo, al menos en la infidelidad es imposible

  3. A mí lo que me maravilla es la deslealtad entre mujeres (no en todas, por supuesto). Empezando porque entre hombres, estar con la novia del amigo es algo que “casi” nunca pasa. No puedo contar cuántas veces he visto lo contrario entre “supuestas” amigas.

    1. Nos falta un código de mujeres y mas honorabilidad en nuestros actos del día a día. Creo a veces que somos desleales porque nos enseñaron a congraciarnos con ellos y mas que a respetarnos ente nosotras. Pero todo es modificable, creemos nuevos hábitos y alimentemos mejores relaciones! Un abrazo

  4. Hola Clo, que bueno para mi fué leerte, gracias por esas palabras tan inspiradoras y hermosas. No perdí la oportunidad para compartirlo con mis congéneres. Un gran abrazo desde Bogotá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *