El Blog

Listas de deseos… SÍ funcionan

¿Cómo hacer una lista de deseos? ¿Por qué funciona? ¿En qué casos sirven?

La semana pasada en el post que escribí mencioné en alguno de los puntos lo útiles que son las listas de deseos. Recibí mails e inboxes preguntándome que si de verdad funcionaba y cómo hacerlo y por eso me decidí a escribirte hoy de este tema. Esperando que se resuelvan muchas dudas y sobre todo, que te sirva mucho, mucho.

A mí me apasiona el comportamiento humano, el desarrollo emocional y el funcionamiento de la mente, por eso desde hace años intento documentarme tanto como se puede en estos temas. Resulta que algo que tienen en común autores como Tony Robbins, Stephen Covey y Brian Tracey (entre muchas otras cosas) es que hablan de la importancia de poner por escrito tus metas.

Escribirlas te da claridad y enfoque, una dirección. En el inconsciente sabes que quieres algo, lo escribes, lo vuelves consciente y ahora el inconsciente y el consciente juntos trabajan en crear estrategias y encontrar formas para lograrlo. Esa es una teoría de cómo las listas de deseos funcionan, no no es magia (o tal vez si).

Escribirlo significa despejar la cabeza, identificar lo que deseas y pedirlo ¿A quién? Tal vez a ti mismo.

Escribirlo te da también información que a veces desconocías. De tus propios deseos, de tus gustos, de tus valores.

Yo hago listas desde que empecé a escribir, tengo libretas llenas de garabatos, cartas, ideas y cientos y cientos de listas. Pero tiene pocos años que me di cuenta de las listas de deseos me funcionaban como una herramienta en el hacer de mis sueños.

Repito no los vuelven realidad en un abracadabra, pero si colaboran como parte del proceso (con tantita -un chorro- de ayuda de Dios y el universo y todos los santos y budas que por mi felicidad abogan) a que se me cumplan.

No hay reglas de cómo hacerla, pero en mi investigación y experiencia hay ciertos elementos que te pueden ayudar.

1.- Hazlas en positivo, no te pongas a pensar en lo que no quieres, sino en lo que SI QUIERES, de esa forma concentras tu energía en esos deseables para ti. Ve anotándolo todo.

2.- Asígnales un valor y ordénalas de acuerdo a ese valor para conocer tus prioridades. Puedes anotarlas en desorden según se te vengan a la mente y ya anotadas decide cuales son las o menos importantes para ti poniéndoles por ejemplo un número al lado.

3.- Sé tan específico como se pueda, como cuando uno se pone metas, que tienen que ser medibles y alcanzables, de la misma forma tu lista de deseos.

4.- Identifica tus no negociables. Me gustaría hacer un artículo entero de este tema porque de verdad es super útil, pero para este propósito basta decir que los no negociables son aquellas características que no estás dispuesto a sacrificar. Identifícalas.

5.- Hay que entender (por lo menos eso creo yo) que es poco factible tenerlo todo al mismo tiempo. Este entendimiento nos alejará también de la frustración. Por eso es importante organizar prioridades. Probablemente de tu lista de 100 sólo se cumplen 60, pero tal vez con esas es suficiente para que vivas y feliz.

6.- Ten mucho cuidado con lo que deseas, porque si se cumple. Te repito, hacer estas listas te va a ayudar a traer a la luz aquello que tienes en la mente y descubrir en qué cosas estás poniendo tu atención. Así que si te das cuenta que estás deseando algo que sabes perfecto que no es bueno para ti, el primer paso es hacer consciente lo inconsciente, el segundo es identificar lo que quieres modificar y el tercero… a darle. Que por lo bueno hay que esforzarse.

7.- Es útil en todos los casos. Puedes usar como herramienta para lo que tu quieres, un trabajo, una casa, una pareja, la vida que quieres en 5 años, etc.

8.- Hazla con agradecimiento, si, es importante.  Qué bueno tener deseos porque nos funcionan como alicientes, pero es IMPORTANTÍSIMO ser capaz de ver lo que sí tienes antes de pedir más.

9.- HUMILDAD. (este sería mi punto vital a la hora de las listas y a la hora de vivir).

Me he dado cuenta (a bola de sentones) de que a veces he tenido deseos que la vida generosa no me otorgaba. Primero lloriquee y pataleé, hasta que se me ocurrió poner en papel lo que estaba deseando. Sólo ahí pude aclarar mis ideas y ver que de verdad esos deseos no eran buenos para mí, y que me estaba haciendo un favor el universo al no hacérmelo realidad. Y con toda la humildad del mundo me rendí no a lo que mi ego deseaba sino a lo que era mejor para mí. Así lo dije, con esas palabras, que sea tu voluntad y que se haga lo que sea mejor para mí. No hay día en que no lo agradezca. En ese momento parecía una tragedia, ahora les digo que es de las mayores bendiciones que me han sucedido.

Así, en esta etapa de mi vida cada vez que quiero algo, lo escriba o no, pienso con todo mi corazón que se me conceda si es para mi máximo beneficio (y claro que no solo hay que pensar en uno, porque todo tiene consecuencias tanto para nosotros como para los demás) así que pido que se conceda si es también de máximo beneficio para el mundo y lo que me rodea, (ya estuvo de ser tan egoístas y creer que con que nos vaya bien en lo individual es suficiente, la vida y la felicidad así no son sostenibles).

Hay una frase usada en Rehabilitación (¿No todos nos estamos rehabilitamos de algo? ¿Sustancias, malos hábitos, formas de pensar, ego, gente?) que también es super útil.

  •  Serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar.
  • Fuerza para cambiar las que sí puedo.
  •  Sabiduría para entender la diferencia entre ambas.

Te pongo un ejemplo de cómo sería una lista que yo elaboraría si buscara un departamento

 

Ojalá esto te sirva muchísimo y que todos tus deseos si son para tu bien y el bien de todos los seres, se concedan.

 

Con mucho cariño

 

Clo

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *