Lifehacks

Jugar: Truco para vivir # 236

Jugar nos relaja y ayuda a ser felices.

Hace algunas semanas estaba en casa con mucho trabajo con la organización de lo habríamos de llevar a donar a las comunidades indígenas de la montaña de Guerrero y mi mejor amigo -desde que tengo doce años- vino a visitarnos y ayudarnos.

Cuando llegó yo estaba con el estrés hasta las nubes por varias cosas que habían salido mal. Muchos días sin dormir bien y muchos otros de estar agachada separando ropa y haciendo paquetes, (en serio que fue pesado).

Mi amigo trajo a Regina, su hija linda de tres años. Una niña muy inteligente, simpática, determinada, amorosa y chistosísima.

Intenté convencerla de que nos ayudara y no lo logré. Dijo- mejor ven tu y vamos a jugar un rato y después tal vez te ayudo-. Si, si, sólo tiene tres años.

Encontró entre las cosas a donar dos muñecas que habían sido mías  y nos pusimos a jugar con ellas.  A mi me encantaba hacer historias cuando jugaba a las muñecas y ya se me había olvidado. Tenía tantos años que tampoco me acordaba lo divertido que era. Sobre todo si estas con una niña pequeña que afortunadamente no conoce límites a la imaginación y tiene ocurrencias de todo tipo.

Fueron tal vez unos 20 minutos los que estuvimos jugando pero me reí como hacía mucho no lo hacía. Cuando se despidieron y ella me dio uno de esos abrazos suavecitos que sólo los niños saben dar, regresé a seguir trabajando sintiéndome renovada y llenísima de energía.

Ese es el tip # 236 para la vida:

JUGAR

Hay que jugar mas, si no tienes hijos visita a tus sobrinos o sal con tu perro al parque, sal con amigos que busquen también otras maneras de desestresarse.

Es importantísimo divertirse para descomprimirse de todo lo que se vive en el día a día.

En la vida de por sí ya hay un montón de momentos serios, no es necesario inventarse más.

Está bien relajarte y dejar a tu niño interno que salga a pasear y divertirse de vez en cuando. Lo tenemos todo el tiempo encerrado y olvidado al pobre. Hay que darle chance.

Relájate, canta, baila, muévete, echate marometas, párate de manos (intentalo pues, con supervisión si de plano no das una). Ríete, permítete no ser un adulto aunque sea por un ratito.

Mira, de cualquier manera nos están saliendo arrugas, mejor que sean las de la sonrisa y no las del ceño fruncido. ¿no?

La razón científica detrás de esto (no es una teoría personal, está comprobado), es que al jugar generas una de las hormonas de la felicidad que se llama endorfina, y ésta hormona tiene los siguientes efectos en ti:

  •  Promueve  la calma
  •  Mejora el humor.
  •  Reduce la presión sanguínea.
  •  Contrarresta la adrenalina que produce la ansiedad.
  •  Le da un boost a tu sistema inmune.
  •  Crea un estado general de bienestar.
    Y por si fuera poco… (fanfarrias)
  • Retrasa el proceso de envejecimiento… Es divertido y te haces viejo con menos rapidez… ¿Qué más podrías pedir?

 

¿Pruebas, observas y me cuentas?

 

Clo

 

 

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